CAPÍTULO XI: Durmiendo, soy incapaz
No tengo la capacidad de hacerlo. Solo puedo efectuarlo conscientemente y porque yo quiero, por voluntad propia. Ella es más de no dejarme dormir que de aparecer en mi subconsciente mientras duermo. Sí, estoy hablando de soñar. Me gustaría despertarme algún día y recordar un sueño inconsciente en el que ella aparezca.
Saco a relucir este tema porque me parece curioso lo que me sucede. Todo el día con ella en la cabeza y cuando descanso, cierro los ojos y me duermo AJ no aparece hasta la mañana siguiente que abro los ojos. Según he visto existen métodos y maneras para controlar los sueños. No me creo ninguna. Prefiero un sueño inconsciente. Más intenso, más profundo, más real, que los que tengo yo con ella que son totalmente producto de mi imaginación. Me gustaría soñar con sus pecas, con sus ojos, con su sonrisa, con su pelo, sin yo buscarlo.
Ella si ha tenido esa suerte en un par de ocasiones (espero que tenga esa consideración). La primera vez fue un poco más lejana y recuerdo lo que soñó a la perfección. En su fantasía quedamos, nos conocimos y había otros protagonistas en la escena. El escenario era un centro comercial. Me da envidia y a su vez, me encanta que aparezca yo en sus sueños. Todo improvisado y al alcance de la realidad, de poder cumplirlo. Para mí, el sueño ideal.
Su segunda vez fue más reciente. Misma temática, diferente escenario y con la aparición de otros personajes y elementos. Otra vez soñó con lo que yo deseo: vernos, compartir una tarde, un día, un momento. A partir de este segundo sueño tuvimos una conversación bastante interesante. Me volvió a satisfacer su fantasía y la charla posterior. Detalles como estos me maravillan. Sé que no busca soñar conmigo, pero hay una parte inconsciente de su persona que piensa en mi involuntariamente. Estos gestos, que a lo mejor son insignificantes para ella, me dan impulso y fuerza tras unos días en los que estaba recordando viejos fantasmas y viendo mi sueño alejarse sin yo poder hacer nada. Mi perspectiva ha cambiado y lo ha echo gracias a ella. Seguro que no sabe por qué, pero ella manda en mi corazón y mi corazón me está dando órdenes de que no pare, que siga igual, que persista y que crea en mis opciones. Y yo, voy a cumplir lo dicte mi corazón.
Saco a relucir este tema porque me parece curioso lo que me sucede. Todo el día con ella en la cabeza y cuando descanso, cierro los ojos y me duermo AJ no aparece hasta la mañana siguiente que abro los ojos. Según he visto existen métodos y maneras para controlar los sueños. No me creo ninguna. Prefiero un sueño inconsciente. Más intenso, más profundo, más real, que los que tengo yo con ella que son totalmente producto de mi imaginación. Me gustaría soñar con sus pecas, con sus ojos, con su sonrisa, con su pelo, sin yo buscarlo.
Ella si ha tenido esa suerte en un par de ocasiones (espero que tenga esa consideración). La primera vez fue un poco más lejana y recuerdo lo que soñó a la perfección. En su fantasía quedamos, nos conocimos y había otros protagonistas en la escena. El escenario era un centro comercial. Me da envidia y a su vez, me encanta que aparezca yo en sus sueños. Todo improvisado y al alcance de la realidad, de poder cumplirlo. Para mí, el sueño ideal.
Su segunda vez fue más reciente. Misma temática, diferente escenario y con la aparición de otros personajes y elementos. Otra vez soñó con lo que yo deseo: vernos, compartir una tarde, un día, un momento. A partir de este segundo sueño tuvimos una conversación bastante interesante. Me volvió a satisfacer su fantasía y la charla posterior. Detalles como estos me maravillan. Sé que no busca soñar conmigo, pero hay una parte inconsciente de su persona que piensa en mi involuntariamente. Estos gestos, que a lo mejor son insignificantes para ella, me dan impulso y fuerza tras unos días en los que estaba recordando viejos fantasmas y viendo mi sueño alejarse sin yo poder hacer nada. Mi perspectiva ha cambiado y lo ha echo gracias a ella. Seguro que no sabe por qué, pero ella manda en mi corazón y mi corazón me está dando órdenes de que no pare, que siga igual, que persista y que crea en mis opciones. Y yo, voy a cumplir lo dicte mi corazón.
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